NUEVA YORK  — El director de mercadeo de ESPN recuerda que la cadena produjo sólo un anuncio de televisión para promocionar la Copa del Mundo de 2002.

“Ese mismo año también producimos un anuncio para promocionar la competencia de deletreo”, remató Seth Ader, como para destacar la incongruencia.

Las cosas han cambiado mucho en la última década.

Finalmente, el Mundial se ha convertido en Estados Unidos en el fenómeno deportivo y social que es en el resto del planeta, un mes de partidos en el que ciudades enteras se paralizan frente a una pantalla para ver a sus selecciones.

Los recursos asignados a la cobertura del Mundial de Brasil por empresas como ESPN, dueña de los derechos de transmisión en inglés en Estados Unidos, dan una concept de la importancia que tiene ahora el campeonato en el mercado estadounidense. Casi 300 horas de transmisión, documentales y reportajes a fondo sobre Brasil y el fútbol antes del torneo, así como decenas de periodistas y analistas, forman parte de un despliegue que hubiese sido impensable hace tan p.c. como en 2002.

“Podemos decir que somos un país futbolero, y eso es algo que no podíamos decir hace 12 años”, señaló Ader en una actividad reciente de ESPN para presentar sus planes de cobertura.

El Mundial se ha convertido en “el major fenómeno cultural” en Estados Unidos cada cuatro años, destacó Jed Drake, vicepresidente y productor ejecutivo de la cadena dedicada a la transmisión de deportes.

“Vamos a ver a los fanáticos estadounidenses más metidos con el torneo que nunca, y no sólo con la selección estadounidense”, señaló Russell Wolff, director de ESPN Internacional. “Ahora conocen a estos jugadores, saben quién es (Lionel) Messi, saben quién es (Cristiano) Ronaldo, siguen la liga Most Excellent, siguen la Liga de Campeones”.

“Hace 15, Sixteen años, no sabían dónde jugaban estos futbolistas, así que es emocionante ver la maduración de los fanáticos del fútbol en Estados Unidos, a medida que el fútbol europeo gana popularidad aquí”, agregó.

El horario de este Mundial también beneficia a las audiencias en las Américas, destacaron los ejecutivos de la cadena.

Los cuatro últimos mundiales —1998 en Francia, 2002 en Corea-Japón, 2006 en Alemania y 2010 en Sudáfrica— se jugaron con varias horas de diferencia, lo que significa que algunos encuentros se disputaban en las primeras horas de la mañana en Estados Unidos y el resto del continente americano.

Por primera vez desde la Copa de 1994 en Estados Unidos, el campeonato se disputará en horarios estelares para la región.

“Cuando empiecen los partidos, esperamos que se desplome la productividad en las oficinas”, bromeó Ader.

Deportes – Puerto Rico

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